Presupuestos Participativos. Una idea sencilla: el poder para el pueblo

A mí esto me ha gustado. Tal vez sea poco dinero… no sé. Pero me parece una cosa tan sensata, simple y efectiva, que me apetecía mostrarlo aquí.

Presupuestos Participativos

Además, demuestra que muchas pequeñas cosas importantes pueden hacerse sin necesidad de debates, plenos municipales y mociones. Un grupo puede presentar arreglar una esquina, cambiar el mobiliario de la biblioteca o poner maceteros acullá. Si al pueblo le convence la idea, se hace. Punto. (Sirve para asuntos de poco coste, claro).

…Y este es el resultado:

PresupuestosParticipativos-Lo que se va a HACER

Sencilluco… ¿no? Se trata de llevar adelante un municipio. No se usa la vía de realizar plenos extraordinarios, regios y magníficos de 3 horas, como si los concejales fueran miembros de un “gobierno mundial”… Por supuesto, esto es una alusión a la política municipal en Laredo: hacer estas cosas en la villa pejina llevaría horas y horas de debate, mociones, y de mostrar al pueblo cómo piensa cada agrupación política (esfuerzo baldío, pues se observa más “pensamiento” en cualquier lechuga).

De hecho, aunque sean cosas pequeñas las que se van a hacer, Laredo no parece haber sido capaz de tomar ninguna decisión parecida en el tiempo que llevan peleándose en los plenos…

La verdad es que tienes mucha razón. En los últimos mandatos no hay avances claros, solo intentos de crear polémicas y mareos de perdiz a tutiplén.

El mandato anterior no fue tan tenso como este, me da la impresión a mi. En ese recorrido estaba el PSOE por un lado, pasando de todo el mundo y, el resto, intentando sacar alguna cosa adelante. No se entendían los motivos de un partido en la alcaldía que desarrollaba la estrategia de algo parecido al perro del hortelano: ni avanzaba ni se dignaba a negociar con la oposición para avanzar. La situación era palmaria: si tienes solo 5 concejales de 17 posibles tienes que negociar o harás bien poco. El resultado: no hicieron nada.

Me alegro de que haya en Reinosa gente capaz de sacar adelante esta iniciativa de los presupuestos participativos. Aunque el asunto puede parecer poca cosa en principio, no es baladí proponer algo así, ¡y menos con el PP por medio!

Me sorprende, gratamente, que esta iniciativa salga de dos grupos políticos que no suelen tener la participación por bandera, precisamente. Según veo, en el gobierno reinosano está el PRC ocupando la alcaldía, con 5 concejales (el total parece ser 11) y el PP apoyando, con 4 concejales más. Me extraña un poco, porque el PRC podría estar gobernando en minoría, pero ellos y ellas sabrán lo que hacen. Solo quedan dos concejales fuera del equipo de gobierno: un concejal del PSOE y otro de Reinosa en Común, con mi amiga Vicky dando la cara.

Tradicionalmente, por decirlo de alguna manera, los presupuestos participativos los llevaban adelante las formaciones políticas de izquierdas. Veo que vivimos tiempos extraños… Un concejal del PP llevando la Concejalía de Participación… ¡y trabajándola! ¡Cuántos prodigios hemos aún de ver, amigo Sancho!

Según tengo entendido, la idea final de unos presupuestos participativos es ofrecer a la ciudadanía la evidencia de que somos una democracia, o que se tiende hacia ella a nivel local, al menos. Una vez que esta forma de gestión se va haciendo firme, deberían entregarse más fondos a la iniciativa, aumentar la responsabilidad, digamos. Esperemos que esa sea la tónica en Reinosa.

¡Eso parece! :crossed_fingers:

…Es que… así de pronto, te digo que me impresiona el tono político, de partidos, que usas para comentarlo. Aquí parecen vecinos, más que concejales, la verdad. Conozco a algunos, no se llevan mal entre ellos… y no tienen grandes intereses como parte de un sector profesional… Quizá es que tampoco Reinosa sea un sitio para dar “el pelotazo”, los contratos supongo son de menor cuantía, los intereses, menos interesantes… En fin, así de golpe, la sensación que me da.

Y gracias a estos posts, voy viendo que quizá es lo que está un poco sobrado en Laredo: esa cosa de “la gran política”, y como si todos tuvieran que ajustarse a una forma de pensar al estar bajo unas siglas. Es un error de concepto grave.

En política nacional, se espera una posición sobre “el aborto” o las comunicaciones, por ejemplo, acorde a los principios de un partido. ¡Pero es que se trata de administrar un pueblo, por dios! ¡Que es una vergüenza llevar intereses partidistas a discusiones bizantinas sobre el cambio de bombillas de las farolas! Que para muchas cosas que hay que hacer en Laredo deberían portarse más como simples vecinos. Queda ridículo -cuanto más se piensa- ese tono de cumbre de estado que se usa en los plenos, y es cursi y fuera de lugar hablar de “bloques” y disciplinas de partido… y otras cosas por el estilo, que igual se deben a una sobredosis de Netflix o algo… ¿Pero como se permiten gastar el tiempo jugando a “grandes estadistas de la Historia” para temas prácticos, de “tamaño pueblo”, y tener la cara de acabar debates sin decidir nada?

No creo que Reinosa vaya a tope, perfecta. Es un sitio normal, que es la clave. Lo raro es lo de Laredo: la política está infectadísima de intereses, antipatías personales, misteriosas alianzas, deudas del pasado… (No sé cómo llamarlo, y si me entendéis). Una cosa que está bien para Juego de Tronos, pero que no funciona para seres humanos de carne y hueso.

Creo. :pensive:

Esto es otro post, porque es una

explicación materialista más sencilla: Reinosa, con todos sus problemas (que los tiene, pero se atienden) es el municipio más pequeño de Cantabria (y creo de España) en extensión. Son 4Kmˆ (2x2 en cuadrícula casi perfecta) con una población muy estable; aquí cagamos todos juntos. La realidad material impone el sentido comunal, entiendo. Todos usamos los mismos servicios, recorremos todas las calles y vemos todas las farolas y papeleras. Si pasa algo en una esquina del pueblo, se sabe antes de oídas que por whatsapp…

Para entender la realidad de una población, supongo que es importante partir de lo básico, lo físico. Que también explicaría los fraccionamientos sociales en Laredo, quizá.

:nerd_face:

No sé si tienes mucha relación con la política municipal de Reinosa. Yo la tengo por mi ex-actividad política. Cuando me han contado cosas de ahí me pareció que era más de lo mismo, no que fuera el pueblo armonioso que pintas. Pero son sensaciones, tampoco le des mucha importancia, por favor.

Al margen de eso, en Laredo sí que hay tontería con los bandos. “Ahora estoy yo, le va bien a los míos”. Luego está el otro, pues le va bien a los contrarios. Y así han estado durante años. Pero creo que eso sucede en todas partes. Es lo que se llama “bipartidismo”.

Por este motivo, en gran parte, se creó la agrupación vecinal de la que usted me habla… a veces. :smile:. La idea de su creación era acabar con tanta tontería y retornar a Laredo a la senda de lo municipalmente aceptable, que sería lo que tú comentabas: no usar tintes políticos para la logística. Una farola que no funciona tiene que ser reparada. Punto.

Y me reitero. Los presupuestos participativos son cosa de la izquierda. Es sorprendente que se den en la derecha. Estoy contento que haya sucedido, pero es exótico. En general, el asunto de la participación ciudadana es un concepto de izquierdas, al menos, tradicionalmente. La derecha es más de confiar en su líder. Y el líder, de mandar: me han elegido a mi, así que se hace lo que yo diga. Bueno, este comportamiento se podría atribuir también a los partidos tradicionales, basados en el liderazgo. Pero la cosa de llamar a la participación viene, que mi ignorancia sepa, del 15M.

Pues no sé… Otra vez salen las “sensaciones” o la “gran política”…

Yo es que propongo que lo primero que hay que mirar, en Reinosa, en Laredo o en Tudela, es lo material (vuelvo a la mía), porque sobre lo material se puede medir, contabilizar, comparar, de forma más científica.

El primer dato material que conviene comparar (y así tener una idea de qué tal van las cosas) en cualquier municipio es el siguiente ratio general: equipamientos/población.

Por supuesto, luego hay más datos materiales, como la calidad de funcionamiento de esos equipamientos. Pero yo creo que es un criterio sensato para establecer una opinión personal acerca de cómo de bien está un pueblo. En el foro se ha mencionado la precariedad de la Biblioteca en Laredo… En Reinosa hay un solo Instituto de Secundaria, Bachillerato y F.P, todo junto. Sin embargo, hay dos bibliotecas. Y el número de puestos para estudiar quizá quintuplica a los que tiene Laredo. No conozco otras poblaciones con tanto detalle, pero ESO es un bonito trabajo para los que estáis interesados en política: una comparación cuasi-científica para tener un criterio de qué está mal, que falta, que hay que mejorar, que tiene de bueno y mejor… en vuestro caso, Laredo, frente a otras poblaciones de la región…

Recordad, que es sencillo: “equipamientos y servicios / habitantes”. O si se quiere, calidad de vida per cápita.

Sí, lo de la bombilla. Pero también lo de la biblioteca, las papeleras, la piscina, las basuras… yo qué sé: asuntos muy mundanos y arrastrados.

¡Que me sigue pareciendo muy rococó eso de tener distintos pensares respecto a una papelera pública (o una biblioteca) por ser de izquierdas o derechas! Si los concejales, en Laredo, necesitan tanto pavoneo, pompa y circunstancia, que se haga un pleno “especial” al trimestre, y van todos además caracterizados de El Desembarco de Carlos V, trompetas y fanfarrias, y esas peroratas larguísimas y estériles en discusiones que no llevan a nada, por fin al menos tendrían el carácter de espectáculo oficial (que ya son un “espectáculo”, pero sin querer queriendo). Están todos “sobreactuados”, como creyéndose en una circunstancia, que consiguen hacer real, claro.

La gente normal no habla así. Yo he asistido a reuniones donde se manejan los servicios y equipamientos de cientos de personas, que no miles. Pero se tratan presupuestos, partidas importantes, reparaciones, mejoras, celebraciones… Y sin tanto aspaviento. Reconozco que una empresa mediana o un instituto no es lo mismo que un municipio… ¡Pero está más cerca de lo pequeño que esa imitación mala que hacen de un Parlamento! Además, sin saber mucho: ¿no sería esa una de las intenciones del municipalismo? Es bochornoso ver a unos empleados de Laredo usar esos ademanes, ese trasiego de papeles, esos gestos y esa retórica de noble francés con peluca. ¡Caray, que es un grupo de vecinos que tiene que arreglar y hacer cosas! (Y qué raro suena insistir en lo normal).